“Tenemos un presidente fantasma con una vicepresidenta que está marcando el pulso en las sombras”

Opinión 03 de mayo de 2021 Por Redacción
El analista político Luis Tonelli aseguró que la Argentina tiene “un populismo sin Estado”, advirtió un drenaje de poder en la figura presidencial y señaló que el sistema imperante responde a un “hiprevicepresidencialismo”.
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El análisis político semanal de Luis Tonelli en Confesiones en la noche por radio Mitre giró en torno a la implementación de mayores restricciones ante el avance de la segunda ola de coronavirus, la disputa judicial entre Nación y Ciudad, y la debilidad del presidente ante una vice que lo eclipsa.

Según Tonelli, el gobierno de Alberto Fernández “sabe que una cuarentena de fase 1 es imposible” ya que el primer aislamiento obligatorio “no funcionó cuando la mayoría de la gente que vive con trabajo formal la cumplió”.

“El problema es que la Argentina es un país que tiene un porcentaje de economía en negro muy grande y están las barriadas donde hay más hacinamiento y posibilidad de contagio dentro que fuera de las casas. Evidentemente la cuarentena no funcionó porque hemos tenido récord de muertos. Aún no colapsando el sistema hospitalario, hubo un amesetamiento de los contagios y eso, al final, nos hizo tener los muertos que tuvimos”, afirmó.

Al mismo tiempo, el cientista político manifestó que la Argentina combinó la catástrofe sanitaria con un desplome económico solo equiparable a la caída de la crisis de 2001-2002.

“Una de las caídas del PBI en el mundo comparables a las que tuvieron los países que no cerraron nada. Tuvieron récord de muertos y ese récord paralizó la economía. Nosotros quizás tuvimos un punto más de porcentaje entre la caída y entre las muertes. La gente no tiene conciencia del impacto futuro que ha dejado esta crisis. Esta es una crisis que destruye el tejido económico. Está todo cerrado. Es desolador”, observó.

Bajo su perspectiva, el país se convirtió “en una isla cada vez más cerrada con una economía que se va para abajo y en la que tienen que cerrar todo porque no alcanzan los dólares”.

“Encima con Vaca Muerta cerrada también, lo que significa una tragedia. Lo que demuestra es que tenemos una especie de populismo sin Estado, que es lo peor“, aseguró.

A la hora de ampliar su mirada sobre el funcionamiento del sector público, Luis Tonelli subrayó que “tenemos un Estado inverso”.

“El Estado que funciona es un Estado que funciona al revés: en vez de darte bienes públicos, te da males públicos. Muchas veces la policía está asociada al delito, los funcionarios están asociados a contratos truchos, sobreprecios y corrupción. Entonces finalmente ese Estado que cobrándote los impuestos te tendría que devolver bienes públicos, resulta que los funcionarios ganan más con la truchada que con el mismo sueldo, que a veces es alto, en el Estado. Es un Estado que te juega en contra”, esbozó.

Y continuó: “Además, el peso que tiene el Estado argentino en términos de impuestos. Es una mochila que para alguien que quiere exportar o producir, tiene que pasar esa vallada inmensa. Finalmente, hace que los empresarios tengan que buscar la única forma de sobrevivir: entrando en ese circuito de corrupción. Ahí hay un círculo vicioso que hace que el Estado que tenemos no sea un Estado sino una guarida de hampones, en muchos casos“.

Por otra parte, el analista político se refirió al llamativo silencio de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ante la acuciante realidad que vive la Argentina.

“La estrategia del kirchnerismo, tanto con Néstor Kirchner como Cristina Fernández, fue borrarse en los momentos difíciles y dejar que otro pagara el costo. Y en momentos difíciles, Cristina se guarda. Sigue esta táctica elemental que resiente el funcionamiento de la democracia“, interpretó el politólogo.

El profesor universitario indicó que la democracia “se sustenta en una conversación con los ciudadanos y en explicar” pero “para el kirchnerismo explicar es un acto de debilidad“.

“Si uno explica, significa que no tiene poder. Y el kirchnerismo tiene que mostrar poder desnudo. Paradójicamente, se legitima así. Pero resulta que la pandemia, que ha sido una prueba muy decisiva donde se ven al Estado y al Gobierno, nos está mostrando que este desbarajuste hace que estemos peor”, añadió.

Durante otro pasaje de la conversación radial con Cristina Pérez, Luis Tonelli analizó el trasfondo de la reyerta entre Nación y Ciudad por la presencialidad escolar.

“Es una locura como el Gobierno ha politizado la pandemia. Uno puede ver ahora que está todo politizado, pero hagamos memoria. El primer día en que el presidente anunció las medidas draconianas, ya en ese primer discurso estaba la cuestión de “nosotros somos la vida y ustedes son la muerte. Esa grieta era casi peor que la del kirchnerismo, que es entre neoliberalismo y populismo, y aborda cuestiones conceptuales. Esta ya asignaba el lugar de lo estrictamente bueno y el mal absoluto”, rememoró.

Y amplió: “Ahí empezó esta politización que ha llevado a lo que tendría que haber sido una decisión técnica basada en expertos y en una conversación política. Quisieron jugar la de ellos pensando que iban a resolver las cuestiones con palabritas. No resultó. Paradójicamente, eso significó que se politizara más”.

En esa línea argumental, Luis Tonelli definió al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) como “una región fantasmagórica de la que Alberto Fernández es presidente“.

“Es el presidente del AMBA, o sea de un ente fantasma. No solamente es fantasma Cristina haciendo que se conviertan en estatuas de sal los funcionarios que no la obedecen, sino que también es un fantasma el mismo presidente. En esta cuestión de equiparar, se pierden cuestiones de coordinación y de intercambio de experiencias. También equiparando con la política del miedo y la presión se dan toda una combinación de cosas en donde hay avanzadas y retrocesos”, opinó.

En relación al vaciamiento de poder del primer mandatario, Tonelli señaló que Alberto Fernández “quizás sea el presidente más débil de la historia”.

“Su estrategia primera fue ilusionarse con un momento de consenso con la oposición que le permitiera aislarse de los elementos mas ultras. Se sentó en el sillón de Rivadavia y ya se dio cuenta que le faltaban unas cuantas patas. Cuando quiso meter funcionarios, digamos que tampoco tenía demasiados. El albertismo cabe en un Fiat 600 y queda lugar para mascotas. Al darse cuenta de eso, le cayó la pandemia y él pensó entonces que podía ser el presidente de la emergencia. Ahí se jugó con todo y la cuarentena no funcionó. Quedó más débil que nunca y Cristina Fernández avanzó en el terreno que le faltaba, que era ya poco, y se quedó con resortes claves”, expuso.

A modo de cierre, el columnista radial sentenció que “el hipervicepresidencialismo empieza el día que se va Marcela Losardo“.

“Entonces, tenemos ese presidente fantasma con una vicepresidenta que, en las sombras, está marcando el pulso. Porque la vacuna rusa es realmente la vacuna de Cristina“, concluyó.

FUENTE: RADIO MITRE

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