Aumentó la presencia de yarará en zonas urbanizadas

Actualidad 11 de marzo de 2021 Por Redacción
Luego de que se conociera que uno de estos animales mordiera a una niña, el médico toxicólogo Sergio Saracco explicó cómo se debe actuar ante un caso similar. Además, explicó cuál es el curioso motivo por el que han aumentado este tipo de accidentes.
f1456x819-1028903_1199273_5050

Según informó MDZ ON LINE, una niña fue mordida por una yarará en Las Heras lo que encendió la alarma entre los mendocinos. Por eso, MDZ Radio consultó con Sergio Saracco, médico toxicólogo de Mendoza y director del Observatorio de Salud Pública de la facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo, para conocer cómo actuar ante un ataque de este tipo.

En primer término, el médico explicó que en el país hay dos grupos: culebras, que no tienen veneno pero pueden provocar infecciones, y las venenosas o víboras, entre las que se encuentran la yarará, la cascabel y la coral.

Estas tres últimas se ubican sobre todo en el norte y noreste del país. Mientras que en la provincia de Mendoza predominan las culebras y la yarará. Esta última, a su vez, tiene tres subdivisiones: la “ñata”, exclusiva de Argentina, la “chica”, que se encuentra en toda América y la “grande o de la cruz”, que está en la Pampa Húmeda.

En la provincia predomina la “chica”, que como características tiene un largo de un metro o metro y medio y colores terrosos. Solían encontrarse usualmente en el sur de Mendoza, especialmente en General Alvear y San Rafael. Sin embargo, durante el último tiempo, se ha incrementado su presencia en el Piedemonte, como consecuencia de un acto humano.

De acuerdo a lo que explicó Sergio Saracco en No cantes Victoria, la yarará llegó apareció luego del incendio de 2018, que “provocó que estas víboras que vivían normalmente en la precordillera, al ver afectado terreno bajaran en busca de comida”.

En tal sentido, el toxicólogo brindó una serie de recomendaciones sobre cómo actuar antes, durante y después de un caso de mordedura:

No ir a buscar la víbora. “No son víboras que ataquen, lo que hacen es defenderse. Por acción del frío se mantienen quietas y la gente quiere agarrarlas y ahí es cuando muerden”. Por eso, “si las dejamos, solas se van a ir”.

Respetar al animal. “Ayudan al ecosistema y se alimentan de otros especímenes peligrosos”.

Conservar la calma. “Las víboras no son las que vemos en las películas y tienen otros venenos”.

No hacer succiones, no hacer torniquetes ni quemar la zona. En cambio, se debe lavar la zona con abundante agua y jabón.

No asustarse ni salir corriendo.


Trasladar al paciente a un centro asistencial. Los hospitales de referencia son el Hospital Lencinas para mayores de 14 años. El Hospital Humberto Notti para los menores de esa edad. En la zona Este el centro de referencia es el Perrupato. Para el Valle de Uco es el Hospital Scaravelli de Tunuyán. Mientras que en el sur mendocino, los centros son Schestakow, Enfermeros Argentinos de General Alvear y el regional de Malargüe. 

Además, tener en cuenta que "el uso exitoso del suero se da hasta en 6 y 10 horas, por lo que hay suficiente tiempo para trasladarse tranquilos”, concluyó Saracco.

FUENTE: MDZ ON LINE