La energía de los perros y su impacto en nuestras vidas

Mascotas 16 de junio de 2020 Por Redacción
Estos seres maravillosos no solo son animales que sirven para cuidar o acompañar, su existencia tiene un sentido más profundo.
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El perro es nuestro maestro del amor incondicional, de acuerdo al sistema energético de los perros (chakras), el plexo solar y el corazón son la zona más amplia en ellos. Son seres receptores de energía. Vienen con una misión y aunque creamos que uno es quien encuentra al perro, es al revés; ellos llegan en los momentos indicados a través de la sincronía a nuestras vidas.

Si lo abandonamos o maltratamos, comienza a aflorar la parte genética de su estructura primitiva, se vuelven un poco agresivos, desconfiados, pero el cariño y el cuidado (aunque lleve tiempo) los regresa nuevamente a su vibración natural de amor incondicional. El perro perdona, ama, sana.

Ellos poseen una sensorialidad alta, perciben no solamente si alguien quiere dañar físicamente a su compañero humano, sino energéticamente. Cuando el humano tiene patrones emocionales o hábitos malsanos, el perro comenzará a trabajar con esa energía, y no solamente con el miembro al cuál es más apegado, sino con toda la familia. Su misión puede ser tanto individual cómo colectiva.

Si es necesario se sacrificarán por vos cuando existen energías muy fuertes que puedan afectarte. Una buena manera de ayudarlos a purgar la energía que han absorbido es darles mucho afecto físico; las caricias los alegra; al alegrarse se amplía su campo áurico y ese elevado estado de ánimo sacudirá esa energía en desbalance rápidamente como si fuera un gran repelente energético.

Es importante también darles mucha agua (para que transmuten la energía) o llevarlos a sesiones de reiki (para liberarlos de sus cargas energéticas). Y cada vez que acaricias a un perro con amor, le estarás ayudando enormemente.

Existen muchos casos en los que en casas cargadas muy negativamente, el perro no quiere entrar, y si entra, muchas veces enferma o hasta muere si la estadía en el sitio es permanente porque recibe todo el impacto energético. Cuando no es por cansancio, sed o ansiedad, su constante jadeo, se debe a que, recibe la energía de alrededor y la depura.

La razón energética del ladrido del perro es porque su sensibilidad logra detectar vibraciones “negativas”, “densas” y entonces da aviso de ello (inclusive puede percibir sucesos en otras partes del mundo, o eventos que van a suceder en instantes). Es común que muchas personas digan que antes de grandes sismos, por “coincidencia” sus perros ladraban constantemente y/o estaban intranquilos.

Están conectados con vibraciones muy elevadas y son increíblemente sensibles. Ellos son capaces de percibir mucho más de lo que imaginas, son radares energéticos, siempre están alertas incluso cuando los ves descansando. Tienen una sensibilidad auditiva impresionante, al igual que su olfato y visión. Pueden ver a través de dimensiones y planos que las personas no pueden percibir. Es por ello que también se ponen inquietos y ansiosos ante una presencia extraña.

Nuestros ángeles de 4 patitas nos acompañan, son terapeutas emocionales, nos ayudan a elevar nuestra frecuencia vibratoria, a comprender el amor incondicional, a transmutar la energía y a sanar. Mejoremos el trato hacía éstos seres maravillosos y entendamos su verdadera misión, la cuál es especial para la humanidad.

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