Comedores auto sustentables: una iniciativa de alto impacto

Sustentabilidad 05 de abril de 2020 Por Redacción
Generar nuestros propios alimentos es una acción altamente positiva desde donde se lo mire. Replicar esto en los comedores solidarios tendrá un alto impacto en los más chiquitos
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Siempre pensé que crear nuestros propios alimentos produce una enorme satisfacción. Que el fruto de tu trabajo te permita alimentarte y también alimentar a tu familia es un enorme orgullo desde el punto de vista humano. 

En Argentina y en el mundo hay miles de comedores que ayudan a personas, y en especial a niños, de escasos recursos. Una posible solución es implementar en ellos huertas de las cuales salgan alimentos para ese grupo vulnerable de persona. 

Pero ¿se puede implementar una iniciativa de este tipo? La respuesta es si y podría implementarse de la siguiente manera:

1) El comedor debería buscar y definir un espacio físico para desarrollar su huerta y por que no, también, un pequeño criadero.

2) Una vez que este espacio esté definido, el siguiente paso sería buscar ayuda de profesionales en agronomía, o en entidades gubernamentales de ese tipo, para evaluar si las características del terreno son aptas para el cultivo.

3) Además de lo anteriormente expuesto, deberá definirse qué tipo de frutas y verduras pueden plantarse (época, variedad, etc.). Con esta información obtener las semillas. Sobre este punto, entidades como INTA las entregan sin cargo o también conseguirlas por donaciones de empresas y productores privados.

4) Con el terreno y el insumo semilla, se deberá capacitar a los responsables del comedor para que estos, juntos con los niños y personas de ese comedor, aprendan cómo plantar, regar y llevar a cabo los cuidados necesarios para obtener una buena producción.

5) Sobre la base de información provista por profesionales en nutrición, se puede definir una dieta basada en frutas y verduras. También, si en el espacio físico lo permite, se pueden obtener, por ejemplo, huevos para dar mayor variedad y volumen a esta dieta.

6) Los alimentos obtenidos formarán parte de la comida que provee el comedor.

7) Se puede, además, vender el excedente productivo de la huerta si la misa supera la cantidad de comida necesaria para el comedor en cuestión. Esto generaría un ingreso adicional para poder comprar otros insumos tales como platos, cubiertos, vasos, etc.

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Desde el punto de vista productivo y económico esta iniciativa es totalmente viable logrando, además, involucrar a los niños y personas en el proceso de generar su propio alimento, aprendiendo tal vez un oficio y que se valore el trabajo realizado en esa comunidad.

Es cuestión de difundir esta iniciativa, promoverla y desarrollarla para tener un alto impacto en este tipo de organizaciones no gubernamentales 

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